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Regularidad
Masonica

Regularidad de
origen. Toda Gran Logia deberá ser regularmente establecida por una Gran Logia
reconocida o por tres o más Logias regularmente constituidas. La creencia en
el Gran Arquitecto del Universo y de su voluntad revelada, debe constituir una
obligación esencial para todos sus miembros. Todos los iniciados deberán
jurar su Obligación sobre el Volumen de la Ley Sagrada, debidamente abierto,
donde esté la revelación de lo anteriormente citado, de conformidad con la
conciencia particular de la persona que sea iniciada Que solo pueden ser
miembros de la Gran Logia, así como de las Logias en particular, exclusivamente
varones y que la Gran Logia no tenga relaciones masónicas de ninguna clase, con
cualquier tipo de Logias o cuerpos que admitan, como miembros, a personas de
sexo femenino. Que la
Gran Logia debe tener jurisdicción soberana sobre las Logias bajo su obediencia;
que por lo tanto debe de ser responsable, independiente y con gobierno propio,
con la sola e indiscutible autoridad sobre los tres grados de aprendiz,
compañero y Maestro Masón en toda su jurisdicción y no debe, en ningún caso,
estar sujeta a compartir dicha autoridad con un Supremo Consejo o con cualquier
otro poder que reclame algún control o supervisión sobre estos grados. Que
las Tres Grandes Luces de la Masonería la Escuadra y el Compás) deben siempre
estar presentes cuando la Gran Logia o sus Logias subordinadas estén trabajando,
siendo el principal de ellas el Volumen de la Ley Sagrada Que las
discusiones sobre religión o política en las Logias deben de ser estrictamente
prohibidas. Que los Antiguos Principios, Usos y Costumbres, así como los
Landmark de la Orden deben ser estrictamente observados. La Francmasonería
es una Fraternidad iniciática, que tiene como fundamento tradicional la creencia
en Dios, el Gran Arquitecto del Universo. La Francmasonería se basa en los
“Antiguos Deberes” y en los “Landmarks” de la Fraternidad; especialmente en
cuanto al absoluto respeto a las tradiciones específicas de la Orden, esenciales
para la regularidad de la Obediencia. La Francmasonería es una Orden a la
cual no pueden pertenecer más que los hombres libres y respetables, que se
comprometan a poner en práctica un ideal de Paz, Amor y Fraternidad. La
Francmasonería tiene como objetivo el perfeccionamiento moral de sus miembros,
así como el de la humanidad entera. La Francmasonería La Francmasonería
impone a todos sus miembros la práctica exacta y escrupulosa de los rituales y
simbolismos, como modo de acceso al Conocimiento por las vías espirituales e
iniciáticas que le son propias. La Francmasonería impone a sus todos sus
miembros el respeto a las opiniones y creencias de cada uno. Prohíbe en su seno
toda discusión o controversia política o religiosa. Así se constituye en centro
permanente de Unión Fraternal, donde reina una comprensión tolerante y una
fructífera armonía entre los hombres, los cuales, sin ella, hubieran permanecido
extraños los unos de los otros. Los Francmasones toman sus obligaciones
sobre un Volumen de la Ley Sagrada, con el fin de dar al juramento o promesa
prestados sobre el mismo el carácter solemne y sagrado indispensable para su
perennidad. Los Francmasones se reúnen, fuera del mundo profano, en Logias
donde deben estar siempre presentes las Tres Grandes Luces de la Orden: un libro
de la ley Sagrada, una Escuadra y un compás, para trabajar según el rito, con
celo y asiduidad, conforme a los principios y reglas prescritas por la
Constitución, Estatutos y Reglamentos Generales de la Obediencia. Los
Francmasones no deben admitir en sus Logias mas que hombres, de reputación
perfecta

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